
- Categoría
- Espiritual
- Clase
- Abejitas laboriosas6 años

Requisitos
- Aprende de memoria y explica dos de estos versículos sobre escuchar:
- Cuenta una de estas historias bíblicas sobre escuchar:
- Aprende estos principios para escuchar:
- Haz una manualidad relacionada con escuchar.
- Participa en un juego de escuchar.
Ayuda para el líder
- También pueden buscar otros versículos sobre escuchar.
- Fomente la creatividad (pequeñas obras o mímica) mientras los niños aprenden a escuchar, y sea usted un ejemplo de alguien que escucha. Al contar la historia de Samuel, destaque que Dios lo llamó cuando era solo un niño: Dios conoce tu nombre como conocía el de Samuel, y todavía llama a los niños de hoy. Escucha su llamado y responde como Samuel: «Habla, que tu siervo escucha». En la historia de Jesús en el templo (los niños pueden marchar con los pies, poner la mano sobre la frente como buscando y llamar a Jesús mientras se cuenta), destaque que después Jesús volvió a Nazaret con sus padres y los obedeció: escuchaba e hizo lo que le pedían.
- Juegos y actividades:
- Teléfono de latas: dos latas unidas por una cuerda tensa. Practiquen hablar y escuchar siguiendo los principios del requisito 3, o actúen lo que pasa cuando no se siguen. ¡Es mucho más divertido que solo conversar!
- Teléfono descompuesto: sentados en círculo, el instructor susurra un mensaje al niño de su izquierda, y cada uno lo pasa en secreto al siguiente. El último lo dice en voz alta, y conversan sobre cómo cambió el mensaje.
- Simón dice: «Simón dice: tócate los pies… siéntate en el piso». Quien hace la segunda orden sin oír «Simón dice» pierde: escuchar bien es seguir instrucciones. Con niños mayores, describa un dibujo de figuras geométricas para que lo dibujen solo con lo que oyen, y comparen los dibujos.
- Guías a ciegas: en grupos de tres, uno cierra los ojos y los otros dos lo llevan a unos 6 metros. Tiene un minuto para volver a su lugar con los ojos cerrados, solo con las instrucciones de su grupo (sin tomarlo de la mano). Jueguen tres veces para que todos tengan su turno, y luego pregunten: ¿qué tan fácil fue escuchar a tu grupo?, ¿cómo te afectaron las voces de los otros grupos?, ¿qué hiciste para escuchar bien? Termine con la historia de Samuel, el niño que aprendió a escuchar la voz de Dios.
Del Manual de especialidades de Aventureros 2022 de la Asociación General (pág. 375). Texto revisado por el Club Orión.
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