“Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá” (Mateo 7:7).

Victorias imposibles se vuelven posibles

Jesús nos redimió “para que por la fe recibiéramos el Espíritu según la promesa” (Gálatas 3:14). ¿Pero cómo construimos la fe en aquello que él ha prometido? ¿cómo debemos orar para estar seguros de ser llenos del Espíritu Santo? ¿cómo un corazón reavivado conduce a la madurez cristiana en la vida real?

Por muchos años sé acerca de una práctica devocional llamado “orando sus promesas,” pero por mucho tiempo no lo había practicado. Cuando descubrí las bendiciones de “orar las promesas de Dios,” quise compartirlo con otros. Varios años atrás escribí un libro titulado Pasos a un Reavivamiento Personal, el cual incluye un capítulo acerca de que el orar las Escrituras es clave para una experiencia cristiana práctica. Algunos lectores enviaron estos testimonios:

“Nunca pensé que encontraría un conocimiento tan nuevo acerca de la oración – orando basado en las promesas de Dios, como usted explicó. Mientras tanto, Dios me ha dado victorias en mi vida que nunca creí posibles.

“Desde que aprendí a orar las promesas, mi vida ha sido transformada… Mi esposa ha notado un completo cambio en mí. También, estoy sorprendido conmigo mismo.”

Inténtalo tú mismo

¿Qué significa orar las promesas? Escogemos una promesa o mandato de la Biblia y oramos esas palabras de vuelta a Dios. Confiamos en el de que el hará como ha prometido. Le permitimos que dirija nuestras oraciones y que nos hable a través de su Palabra. Y si tenemos duda –como todos los tenemos en algún momento – señalamos las promesas y las clamamos como la garantía personal de Dios. Mientras llenamos nuestros corazones y oramos con las Escrituras, nuestra fe es fortalecida y llegamos a conocer la mente de Dios como nunca. Elena de White escribió, “El borrar las promesas de Dios de la Palabra sería como borrar el sol del cielo… Dios ha puesto las promesas en su Palabra para llevarnos a tener fe en él. En estas promesas, retira el velo de la eternidad (My Life Today, p. 338).

La Biblia ofrece guía clara para nuestras oraciones. En primer lugar, se nos ha dicho que hagamos nuestros pedidos en el nombre de Jesús: “Lo que pidan en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:14). Dios También da una promesa general de que él contesta oraciones que están de acuerdo a su voluntad:” Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye.” (1 Juan 5:14,15). Dios revela su voluntad en los mandatos y promesas de la Biblia, y podemos confiar en que el hará lo que ha prometido. El verso 15 continúa diciendo: “Y, si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.” ¿Qué significa esto? Cuando oramos por algo que sabemos está de acuerdo con la voluntad de Dios, el ya está contestando en ese momento. Tal vez todavía no veamos resultados visibles. Y por lo general no notamos nada emocional. Pero nuestras oraciones son contestadas por fe, no por nuestros sentimientos o emociones. Los sentimientos seguirán después, pero por ahora, confiamos en su promesa.

Por ejemplo, yo he aprendido algo cuando oro con gente adicta al alcohol y la nicotina. En el momento en que ellos oran por liberación, puede que no noten nada. Ellos deben recibir la liberación por fe. Pero tal vez algunas horas después ellos noten que ya no tienen ese viejo deseo vehemente de beber bebidas embriagantes o fumar nicotina. En ese momento ellos reciben la liberación práctica que pidieron en oración.

Elena de White también ofrece ideas de orar con promesas. “[A Dios] le agrada cuando le dirige las más elevadas demandas a fin de glorificar su nombre. Puede esperar grandes cosas si tiene fe en sus promesas.” (El deseado de todas las gentes, p. 621. “Rogad por el Espíritu Santo. Dios respalda cada promesa que ha hecho. Con vuestra Biblia en la mano, decid: Yo he hecho como tú has dicho. Presento tu promesa: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto” (Palabras de vida del gran maestro, p. 113).

Jesús promete, “Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán.” (Marcos 11:24). ¿Estas orando Sus promesas cada día? ¡Cuando oramos en su nombre de acuerdo con su voluntad, todo el cielo se mueve!

Orando la Palabra de Dios

Dios está esperando para darnos el Espíritu Santo.

“Pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡Cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!” (Lucas 11:13).

“Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el

Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.” (Juan 7:39).

“Nosotros somos testigos de estos acontecimientos, y también lo es el Espíritu Santo que Dios ha dado a quienes le obedecen” (Hechos 5:32).

Padre, leímos que darás el Espíritu Santo a quienes lo pidan, a aquellos que creen en ti y a aquellos que te obedecen. Este es nuestro deseo. Por favor cumple esto en nuestras vidas, ya que no podemos hacerlo por nosotros mismos. Gracias por derramar tu amor en nuestros corazones.

EL nos invita a estar llenos del Espíritu.

“Sé lleno del Espíritu” o “permite estar continua y repetidamente lleno del Espíritu” (Efesios 5:18, parafraseado).

Amado Padre, enséñanos a pedir continua y repetidamente por el derramamiento del Espíritu Santo. No queremos tener falta del Espíritu como las vírgenes fatuas. Llénanos con la sabiduría que se halla en tu palabra.

Más oraciones sugerentes

Agradecimiento y alabanza: De gracias por bendiciones específicas y alabe a Dios por su bondad.

Confesión: Tome algunos momentos para confesión privada y pedir a Dios su perdón.

Guía: Pida a Dios que le otorgue sabiduría para los desafíos y las decisiones actuales.

Nuestra iglesia: Pida a Dios que bendiga los esfuerzos locales, regionales y mundiales de nuestra iglesia.

Pedidos locales: Ore por las necesidades actuales de los miembros de iglesia, la familia y los vecinos.

Escuche y responda: Tome tiempo para escuchar la voz de Dios y responder en alabanza y canción.

Himnos sugeridos Himnario Adventista: Todas las promesas (# 412); Oh, cantádmelas otra vez (#204); Dadme la Biblia (#205); Grande, Señor, es tu misericordia (#55).

Unión Mexicana del Norte.

2 comentarios en «ORANDO LAS PROMESAS DE DIOS»
  1. Bnos días, bendiciones en este inicio del día. Quiero leer el libro «orando sus promesas» no se quien lo escribió pero en los diez días de oración lo menciona. Y la verdad me interesa, y les escribo para ver como lo puedo encontrar o quien lo escribió para buscarlo. DIOS LOS BENDIGA MUCHAS GRACIAS.

    1. Buenas tardes hermana, le comento que (Orando las promesas de Dios) no es un libro, solo es el titulo del mensaje de ese día, una disculpa.

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