Formalismo, fanatismo y fe

“Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: Vivifícame conforme a tu misericordia. El principio de tu palabra es verdad; Y eterno es todo juicio de tu justicia.” Salmos 119:159, 160.

Estudiaremos sobre cómo distinguir el verdadero del falso reavivamiento. No es nada difícil hacer esa distinción, sin embargo, el poder engañador de Satanás llevará al equívoco a la gran mayoría de la gente. Los engaños de Satanás son aderezados con atracciones tan seductoras que, si no pensamos bien, preferiremos escoger el error en lugar de la verdad. Es que, por ejemplo, aquí en la Tierra, el camino de la salvación es muy estrecho, y el del engaño, muy ancho. Eso quiere decir que para salvarnos tenemos que renunciar a muchas de las atracciones del mundo de aquí, cosa que no se requiere para estar en el falso reavivamiento. Mejor dicho, tenemos que tener presente que, para salvarnos, antes de dejar físicamente este mundo, ya debemos de haberlo dejado espiritualmente por medio de renuncias. Un día JESÚS nos buscará y completará el alejamiento físico mediante su segunda venida. A su vez, en el falso reavivamiento, que ya campea por ahí haciendo señales y prodigios, la idea no es ni siquiera dejar este mundo, sino disfrutar de él, por una vida apenas un poco mejor que la de los otros.

Señales y prodigios, que vemos en la televisión, no son un indicador de que existe reavivamiento y de que hay un derramamiento del ESPÍRITU SANTO. Satanás también tiene gran poder, y como lo hizo en Egipto, puede imitar o hasta realizar aquello que no podemos explicar, y que clasificamos como milagros. Vamos a un ejemplo. Hay pastores, en especial en los grandes medios, entre multitudes, que realizan todo tipo de curaciones. Muchas de éstas incluso pueden ser auténticas, a pesar de que también existe falsedad. Y aún en el caso en que la persona fuese verdaderamente curada, no quiere decir que fue obra de DIOS. Satanás es mucho más capaz que todos los médicos del mundo juntos, y sabe cómo realizar esas curas y muchas cosas que la ciencia aún no descubrió o tal vez nunca descubra. Una vez hecho el milagro, las multitudes se admiran e incluso lloran, imaginando que es una manifestación del poder de DIOS. Pero es una señal maravillosa falsa y engañadora. Es menester que sepamos distinguir lo falso de lo verdadero, y no solamente eso, hace falta que estemos en condiciones de explicar al mundo la diferencia. Estudiemos bien ese asunto.

Hoy veremos algo sobre la voluntad de DIOS manifestada en su Palabra, la Biblia. Partiremos, evidentemente, del presupuesto correcto de que el reavivamiento debe ser coherente con esa Palabra. Si el reavivamiento viene de DIOS, es obvio que tiene que ser coherente con la Biblia, no hay como sea diferente. Por lo tanto, si aparece aquí o allá algo que se hace llamar de reavivamiento pero que no sigue la Biblia, lo mínimo que debemos hacer es no adherir, desconfiando y haciendo las correspondientes indagaciones.

El reavivamiento ocurre cuando el ESPÍRITU SANTO imprime el mensaje bíblico en nuestra mente, y por ese mensaje, pasamos a conocer a JESÚS y sentimos amor por él. Como resultado, se desarrolla en nosotros la voluntad de obedecerle y de testificar acerca de él, esto es, de vivir como él quiere, y de hablar lo que él quiere que hablemos. Hacemos, entonces, su voluntad.

¿Por qué es tan importante hacer la voluntad de DIOS? Es que en este mundo predomina la idea de que cada uno debe tener su propia voluntad, que debemos ser independientes, libres. Este punto es de fácil comprensión. En el estado de pecado en que hoy estamos, nuestra voluntad es defectuosa y llena de artimañas. Nos equivocamos todo el tiempo, por eso no podemos confiar en nuestra voluntad. Y a su vez, la voluntad de DIOS es perfecta y fundamentada en el amor que quiere salvarnos y hacernos únicamente el bien. La expresión “voluntad de DIOS” no quiere decir que Él quiere imponernos todo lo que haremos. Quiere decir que hay un conjunto de buenos principios fundamentados en el amor, que pueden ser la base de nuestra vida. Y esos principios están concentrados en los Diez Mandamientos. Y si nuestra vida es guiada por esos principios, a cada momento podremos intercambiar ideas con DIOS sobre todo lo que tengamos para hacer, y Él nos orientará para que lo hagamos de la mejor manera. O sea, DIOS no nos quita el libre albedrío, al contrario, nos libra de las equivocaciones que nos perjudican.

“Reavivamiento es conocer a JESÚS”. Preguntamos: ¿cómo se podría reavivar la vida espiritual sin conocer a JESÚS? Sabido es que el conocimiento sobre el Salvador es esencial para la vida espiritual. ¿Cómo se podría ser amigo de alguien sin conocerlo? Es menester que tengamos una experiencia personal con nuestro Salvador, sea estudiando su Palabra, sea viviendo como Él orienta. Esto es fundamental para el reavivamiento. Es inaceptable decir que está habiendo reavivamiento y al mismo tiempo no se sigue todo lo que la Biblia requiere de nosotros.

Conocer a JESÚS lleva a que lo amemos, y amarlo nos lleva a amarnos los unos a los otros. Eso quiere decir lo siguiente: si hay desentendimientos repetidos en el hogar, si hay divisiones en la iglesia, entonces allí hay gente pereciendo por falta de conocimiento. Por eso no aman ni a DIOS ni a sus semejantes.

Pero cuidado, existe el falso conocimiento y la falsa obediencia. Hasta eso distorsionó el enemigo. Muchos dicen que conocen a JESÚS y que le obedecen, pero la verdad es que están siendo engañados. Conocer a JESÚS significa vivir como Él vivió, como lo describe la Biblia. Obedecer significa algo semejante. Sus apóstoles y discípulos también vivieron y obedecieron como Él. Sólo unos tres siglos después es que se introdujo en el cristianismo un conocimiento y una obediencia diferentes a lo que la Biblia enseña. Y estaba profetizado por Daniel (ver Dan. 7:25). El amor de DIOS fue distorsionado por medio de la alteración no autorizada de los Diez Mandamientos. Obedecer a otros mandamientos que no están en la Biblia y decir que se conoce y que se obedece a JESÚS es mentir. Afortunadamente muchos de los que así actúan aún no saben que eso es mentira, y cuando se les enseñe, cambiarán al verdadero conocimiento y a la verdadera obediencia.

Hay en el mundo un éxtasis religioso, bullicioso, excitado, que insiste en entrar en la Iglesia Adventista; y en muchos lugares en cierta medida ya consiguió entrar. Hablan lenguas extrañas que ni siquiera son lenguas, sienten sensaciones, realizan señales y maravillas. Pero desafortunadamente es por el poder del enemigo, que se hace pasar por JESÚS. El ESPÍRITU SANTO se revela de otra manera como veremos más adelante. El verdadero reavivamiento trata de la obtención del conocimiento bíblico y conduce a guardar los mandamientos de DIOS, que son la esencia del amor. Entonces sí, habrá armonía en el hogar y en la iglesia, y el verdadero ESPÍRITU SANTO será derramado.

Una de las preocupaciones de los verdaderos siervos de DIOS, que anhelan el reavivamiento, es mantener el grupo lejos de actitudes perjudiciales a la vida espiritual. Hay diversas de esas actitudes. Se trata del formalismo y del fanatismo en el día de hoy, pero hay muchas otras, y aquí destacaremos otras tres más. La primera de ellas es la actitud deseable, la del “equilibrio”. Consiste en dar la debida importancia a las cosas (proporcionalmente a su valor). Por ejemplo, si a un hermano aún le agrada, de vez en cuando, dormir toda la tarde del sábado, eso no puede ser motivo de escándalo y murmuración. Claro que no se debe dormir tanto así, pero si ocurre con alguien, debemos con equilibrio orientarlo a adherir a otra práctica los sábados por la tarde.

El formalismo, ocurre por ejemplo, cuando la esencia de la misión pasa a ser el ritual, las leyes, las reglas. O sea, el medio se vuelve un fin en sí, el objetivo de la organización. Eso fue lo que aconteció con los líderes de la iglesia en el tiempo de CRISTO.

El fanatismo ocurre cuando aquello que en realidad es secundario, es visto como extremadamente importante. Son los excesos de burocracia, de rituales, de reglas, técnicas, normas, que se tornan más importantes que el mensaje de la segunda venida y de la necesidad de transformación de la vida. Y generalmente la persona se vuelve rigurosa en eso, detallista, pero se equivoca demasiado en otros aspectos, muchas veces más importantes.

Y existe el liberalismo, cuando todo se puede. Después de todo, DIOS es bueno y perdona a todos, no urge tener mucho cuidado con la obediencia; lo importante es sentirse bien, así piensa la mayoría. Y también existe el relativismo, cuando se entiende que todo es relativo, o sea, puede ser de una manera, pero también puede ser de otra diferente. Los principios no son categóricos ni absolutos, pero pueden ser interpretados y re interpretados de acuerdo a diversos puntos de vista. Inclusive la Biblia y la fe no son vistos como norma definida, sino apenas como orientaciones razonables e interesantes, que podemos seguir o no, dependiendo de la situación.

Están surgiendo siempre nuevas líneas de pensamiento para confundir a las personas, o para remover a la conciencia de su debido lugar. Trate de imaginar si puede haber reavivamiento cuando no hay equilibrio.

Señales y prodigios, hablar en lenguas (que en la mayoría de las veces son apenas sonidos sin sentido), hacer curaciones, aparecimiento misterioso de fallecidos y contacto con ellos, golpes y sonidos, imágenes misteriosas en varios lugares y de diversas maneras, y muchas otras cosas más, Satanás consigue hacer fácilmente o imitar si fuese el caso. Pero hay algo que él no consigue hacer: transformar el carácter de un individuo para que sea semejante al carácter de CRISTO. Y no lo consigue porque él no es Creador y además porque no le interesa. Ni siquiera se empeñaría en transformarlo para que obedezca a los mandamientos. Ese aspecto es una prueba del verdadero reavivamiento

Por lo tanto, el reavivamiento no se patentiza por aquello que Satanás podría hacer con facilidad, sino con aquello que él no es capaz de hacer y también no tiene interés en hacer. Si alguien está experimentando cambios en el sentido de obedecer más a DIOS, en la voluntad de obedecer sus mandamientos, en ser semejante a JESÚS, eso sí es una prueba inequívoca de que está siendo reavivado. Evidentemente que nos referimos a la obediencia según la Palabra de DIOS y no a aquella que se predica por ahí y que no sigue los preceptos de la Biblia.

También es evidente que nadie va a ser reavivado de un momento a otro al punto de estar ya completo. Es un proceso de un poco cada día. Existen personas que se preocupan en el sentido de que tienen dificultades que no consiguen superar y por eso piensan que DIOS no quiere trabajar con ellas. No hay nada de eso. Cada persona tiene sus puntos de dificultad y puntos en los que es más fácil vencer. DIOS va transformando siempre por el camino menos traumático, así como guió a los israelitas por el desierto para que no tuviesen que guerrear con los filisteos si hubiesen ido por el camino más corto.

Por consiguiente, vale decirlo, señales y prodigios, por mucho que aparezcan, por más que impresionen, por más que causen sensaciones y éxtasis, no sirven para afirmar que está habiendo reavivamiento. El enemigo es capaz de imitar todas esas cosas y usarlas con vigor para dar a entender que ellas vienen de DIOS. Vale aún la pena decir que la transformación de vida de una persona para un mayor grado de obediencia a los mandamientos de DIOS sí es una evidencia de reavivamiento.

Siempre es bueno recordar que Apocalipsis 12:17 dice que ese enemigo se fue a hacer guerra contra los que guardan los mandamientos de DIOS. Por lo tanto, él no tiene el menor interés en ayudar a reavivar a las personas para que guarden esos mandamientos, todo lo contrario, lucha para que no los guarden. La gente está siendo engañada, principalmente porque están dejando de amar a JESÚS (“si me amáis, guardad mis mandamientos”), porque están distanciándose de Él, porque no mantienen intimidad con JESÚS, porque no buscan el conocimiento bíblico y no viven en comunión con JESÚS. En esos casos, la persona se debilita y se vuelve fácil de ser engañada. Por ejemplo, si ella resuelve hablar aquellas lenguas estáticas, ya piensa que recibió el ESPÍRITU SANTO, cuando en realidad nada de eso ocurrió.

¿Cuáles serían los motivos más importantes para que DIOS conceda dones, por medio del ESPÍRITU SANTO, a los miembros de la iglesia? Esa es una buena pregunta. Con base en lo que ya estudiamos, veamos en primer lugar algunos motivos falsos. DIOS jamás concedería dones: Para que la propia persona haga alarde; Sin que la persona haga reformas en su vida, sin que sea transformada; Para llamar la atención sobre cuál es la iglesia verdadera (Satanás está haciendo eso, tratando de probar que sus iglesias son las iglesias de DIOS); Para probar al mundo que vienen o no de DIOS.

Vayamos a aquellos que justifican el derramamiento del poder y la concesión de dones espirituales, los cuales son muchos y cuyo número aumenta cada vez más en estos tiempos modernos. Para la edificación de la iglesia que es el cuerpo de CRISTO; Para el bienestar de los miembros y de las personas de afuera de la iglesia; Para que seamos capaces de ayudarnos mutuamente; Para las necesidades de la actividad misionera; Para fortalecer a cada miembro; Para la transformación de las vidas, y la formación de una ciudadanía celestial; Para que vivamos conforme a los principios divinos y demos buen testimonio; Para que vivamos el fruto del ESPÍRITU SANTO; Para que seamos salvos y a través de nuestro ejemplo, otros también sean llevados a CRISTO.

Una clasificación de los dones en dos categorías: “cualidades y vocaciones”. Hay otras clasificaciones, pero esta es interesante. Cualidades son habilidades que una persona puede tener para “realizar” bien una tarea. Vocaciones son capacidades para “dedicarse” a alguna tarea. Por ejemplo, hay personas que tienen facilidad para enseñar o también para orientar. Eso no es una vocación, la persona no se dedica vigorosamente a enseñar, o a orientar. Ella sabe hacer muy bien eso y lo hace cuando es necesario. La vocación significa dedicación casi exclusiva a la tarea. Por ejemplo, ser pastor. Es su actividad exclusiva, hasta gana por ser pastor. De la misma forma un profesor, que enseña como un profesional, se dedica a la enseñanza y solo hace eso. Evidentemente que tiene el don de enseñar, pero también tiene la vocación de ser profesor.

Seamos dedicados con los dones que DIOS nos dio. Cada uno tiene por lo menos un don. Lo que debemos hacer es descubrirlo y desarrollarlo, pues únicamente en casos extremos DIOS concede un don en la intensidad completa. Por ejemplo, en el Pentecostés, les fue concedida la capacidad de hablar en las lenguas de las personas que estaban allí por aquellos días. De un momento a otro, ellos se comunicaron con los extranjeros. Pero en otras ocasiones, DIOS actúa de manera distinta.

Adquirir el discernimiento para distinguir entre el verdadero y el falso reavivamiento. Hay indicadores que permiten hacer esa distinción. Por ejemplo, señales y prodigios generalmente no son buenos indicadores de que está habiendo un reavivamiento genuino. Una curación milagrosa de alguna enfermedad incurable no prueba que DIOS está actuando. Muchos milagros vienen siendo realizados hoy por medio de personas que ni siquiera obedecen a la Biblia o a sus mandamientos. En este caso, esa es una evidencia de que el milagro viene de otro poder, que no es DIOS, aun cuando sea hecho en su nombre.

El astuto enemigo miente y engaña prometiendo mucho y no garantizando nada. Su estrategia es prometer milagros aquí y ahora, meras glorias de este mundo. Usa formas de engaño tan parecidas con la manera en que DIOS actúa, que engaña a muchos, especialmente a aquellos que no tienen suficiente conocimiento. Pero los precavidos saben que hay pruebas irrefutables para distinguir lo verdadero de lo falso: “a la ley y al testimonio, si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Isa. 8:20).

Debemos tener cada vez mayor comunión con DIOS por medio de la oración y del estudio de la Biblia, poniendo en práctica lo que vayamos aprendiendo. No podemos quedarnos tranquilos si, pasados algunos meses, nada cambia en nuestra vida. Es una señal de peligro, de que nos hemos acomodado en nuestra vida espiritual. Es menester que el ESPÍRITU SANTO cambien nuestro carácter.

Las falsas manifestaciones para engañar aumentarán cada vez más, y se volverán poderosas, mucho más que hoy. Buscarán confundir a las personas haciéndolas pensar que están siendo fieles a DIOS, cuando en realidad están adorando al demonio. Nos corresponde enseñar cómo distinguir entre el verdadero y el falso reavivamiento. Tenemos que entender bien este asunto. Formalismo, fanatismo y fe

Dios te bendiga.

 

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