Los atrios del Señor

Los atrios del Señor. “¡Cuán amable es tu morada, Señor Todopoderoso! Anhelo, y ardientemente deseo los atrios del Señor. Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo” Salmo 84:1, 2. El salmista canta en estos versos la irresistible fascinación que el santuario ejercía en su espíritu. El hombre es por naturaleza “incurablemente religioso”. Es…

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DE LOS AMIGOS, SURGEN ENEMIGOS

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido” (Isaías 53:4). Job fue condenado por sus amigos; Jesús fue condenado por el Sanedrín y por el populacho. Pocos permanecieron de su lado, aunque había sanado y beneficiado de algún modo a muchos.

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Sanar las heridas.

“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida”. Romanos 5:10 — Jn 13:34,35 Este es el punto, nuestra única referencia. Ama como JESÚS amó. No podemos agregar nada más a estos dos textos bíblicos. ¡Qué cosa linda! Todas nuestras dificultades…

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